viernes, 8 de abril de 2011

Dos almas unidas, jugando a ser amantes, bajo el manto de la oscuridad que con su magia y protección cubría por completo esos dos cuerpos sudorosos.
Quien viese la escena desde fuera pensaría que eran dos amantes, dos personas que se conocían desde siempre, dos locos enamorados, pero no era así, la verdad es que eran dos desconocidos conociendo sus cuerpos por primera vez, tocándose de esta manera cómo nunca lo habían hecho.